Artículo: Amor y Conocimiento, la mezcla perfecta.

 El conocimiento envanece, pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.  Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él. 
1 Corintios 8:2 y 3.


Constantemente soy testigo de las discusiones entre cristianos, sobre todo en las redes sociales; algunos parecen tomar la bandera del amor, cual abogados defensores de todo amor cristiano; en nombre de eso, muchas veces acaban rechazando incluso, lo que la Biblia misma dice. “¡Lo que cuenta es el amor!” dicen ellos. Cualquier mención de la escritura, la verdad o la sana doctrina, es causa de picazón intelectual para muchos de ellos. Escuchar estas palabras bíblicas es suficientes para que este grupo comience a llamar legalistas, religiosos o fariseos a todos aquellos que no estén abiertos a los puntos de vista que este grupo de “amorosos” defienden.
Otros, por su parte toman la bandera de la doctrina, son los defensores de toda verdad. Le pese a quien le pese y le duela a quién le duela. Generalmente son personas que han estudiado más la Biblia, en algunos casos después de sufrir todo tipo de abusos espirituales por parte de otros cristianos, ministros e Iglesias. No podría generalizar pero puedo decir que la mayoría de este ultimo grupo tildado de “religioso”, muchas veces tiene razón en sus puntos, sus argumentos y doctrinas, pero no siempre en su actitud.

Lo mismo estaba sucediendo en Corinto cuando Pablo les escribía estas líneas. La Iglesia estaba dividida por muchas causas y una de ellas era el uso de su libertad cristiana.
No todos tenían la misma libertad en cuanto a poder comprar o comer la carne que muy posiblemente había sido inicialmente ofrecida a un dios falso. Mientras que algunos tenían muy claro que al NO haber participado de ese ritual pagano, en nada habían pecado y por tanto podían comprar y comer sin culpa, otros que tenían poco tiempo en Cristo, tenían un problema d consciencia con tal acción.

Pablo consciente de la necesidad de equilibrio e inspirado por el Espíritu Santo, les da en esta ocasión una enseñanza que es muy útil para nosotros hoy en día:

El amor debe regir el uso de nuestra libertad en Cristo.

La madurez bíblica no está determinada solamente por quien tiene los argumentos más bíblicos (aunque como ya dijimos, la verdad de la escritura es vital para la Iglesia y sus miembros); en contrapartida la madurez tampoco está en un amor apartado de la verdad.

Tanto la verdad sin amor, como el amor sin verdad son sumamente destructivos.

La Biblia entera asocia estas palabras de manera indeleble: AMOR y VERDAD (o misericordia y verdad). ¡No tenemos opción a escoger! El amor debe ser el vehículo de nuestro conocimiento, libertad y doctrina.  Jesús en toda su vida fue un ejemplo de ello.
Reconozco que esto no es tan fácil para nosotros; al menos no lo es para mi. Soy de los que arde al ver personas engañadas por falsos maestros. Me duele tanto cuando engañan a creyentes, como cuando lo hacen falsificando la verdad tratando de atraer a los pecadores. Pero también he sido testigo del desastre que puede causar una persona que tiene la razón pero no tiene ni una gota de amor.

En mi vida personal he visto mucho más el fruto del Espíritu Santo cuando el conocimiento de su Palabra ha llenado, cubierto y adornado la razón y la doctrina. Suena hermoso, pero tampoco ha sido fácil, el verdadero conocimiento de Dios y de su Palabra no exalta al hombre, sino que exalta a Cristo y humilla al hombre.

¿Queremos ser cristianos fuertes y maduros? 

Comencemos por reconocer que aún no conocemos nada como deberíamos
y amémonos con no menos que el amor de Cristo.

One thought on “Artículo: Amor y Conocimiento, la mezcla perfecta.

  1. Amén, anhelemos el conocimiento divino + el amor proveniente del fruto de su Espiritu en nosotros.
    Bendiciones.

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